Un sitio no carga: ¿está caído para todos o solo para ti?
Comprobamos el servicio desde los dos lados a la vez: desde tu navegador y desde nuestro servidor. Comparar las dos respuestas es lo que muestra dónde está realmente el problema.
Tu navegador contactará directamente con cada servicio, y nuestro servidor hará lo mismo desde su lado. La comprobación no se inicia sola: las peticiones a sitios de terceros deben ocurrir porque tú lo decidiste, no porque se abrió una página.
No guardamos qué servicio has comprobado. La respuesta de nuestro servidor es la misma para todos los visitantes y se actualiza periódicamente.
Comprueba tu propia dirección
Introduce la dirección de un sitio: la abriremos desde nuestro lado y la compararemos con lo que ocurrió en el tuyo. Solo se comprueban sitios normales en los puertos 80 y 443; las direcciones dentro de una red local no son accesibles.
Por qué una sola medición no basta
Cuando un sitio no se abre hay exactamente dos posibilidades: el propio sitio está caído o tu conexión concreta no llega a él. Desde dentro de un navegador las dos se ven igual (una página en blanco y un error de conexión) y esa página no puede distinguirlas.
Por eso la comprobación se hace desde dos lados. Tu navegador contacta con el servicio y nuestro servidor hace lo mismo desde otra red con otra dirección. Si se abre para nosotros pero no para ti, el problema está en el camino entre tú y el servicio. Si no se abre para nadie, la culpa es del propio servicio y no hay nada que esquivar.
Qué significa «no disponible solo para ti»
No significa necesariamente que tu proveedor lo haya bloqueado. El mismo resultado lo dan una Wi-Fi corporativa con filtros, el control parental de un router, un antivirus que inspecciona el tráfico, un resolvedor DNS averiado de tu proveedor o una restricción regional del propio servicio.
Comprobar servicios vecinos ayuda a distinguir estos casos. Si de diez servicios uno no está disponible, la causa suele ser ese servicio o una restricción concreta. Si varios grandes han caído a la vez, la causa es común y está más cerca de ti: en la red a la que estás conectado.
Por qué un servicio puede ir y venir
Los grandes servicios no funcionan en un solo servidor, sino en decenas de ubicaciones de todo el mundo, y cada usuario llega a una distinta. Por eso la disponibilidad suele ser parcial: a tu vecino le funciona y a ti no, y una hora después al revés.
Por la misma razón, repetir la comprobación unos minutos después puede dar otra respuesta. No es un fallo de la herramienta: informa del estado en el momento de la medición, no da un veredicto. Si el resultado cambia, repítela varias veces y mira el conjunto.
En qué se diferencia de servicios como Downdetector
Esos servicios recogen quejas de usuarios: cuanta más gente pulsa «a mí no me funciona», más alta es la barra. Eso muestra el ánimo general más que los hechos: las quejas se disparan sin caídas, y un fallo silencioso de madrugada apenas se nota.
Aquí no se recoge nada de otras personas. Cada comprobación hace dos peticiones reales, una desde tu navegador y otra desde nuestro servidor, y la respuesta se basa solo en ellas. Por eso el resultado se refiere a tu propia conexión, no a una media.
Preguntas frecuentes
Cuando el servicio funciona, pero no para ti
MeerGuard cambia la ruta hacia el servicio y, con ella, el lugar desde el que pareces estar. No afecta a los problemas propios del servicio, solo al camino hasta él.